6 opiniones en “Premios “Reino de Jaén”. Comarcas de “La Loma” y “Las Villas””

  1. D. Fco: Perdón por mis palabras anteriores, escritas al albur de las prisas que conllevan el tener un rato libre entre dos pacientes. Repasando lo escrito, veo que falta algo en lo tocante a su “acuífero”.Mírelo desde el lado positivo…¿ha pensado en la cantidad de murcianos, habitantes del secano, que darían medio brazo por tener algo así.?
    Mire, los ornitorrincos, rendidos ya ante tanta música ótica ajena, decidimos ya desde hace años aconsejar a los sufridos y acuosos sufridores, que aprendan a sobrellevarlo, como se sabe sobrellevar un mal matrimonio cuando median hijos pequeños en el descalabro doméstico.
    En fin, resumo, señor Rey de todos los ejércitos de caballos y torres de asalto ajenas: Vd. tranquilo. Aprenda a convivir con sus cantarinas aguas cocleares, mientras sigan siendo tan diferentes a los otros,los siempre terribles e irreversibles ruidos celestiales. Un abrazo

    1. Responder a D. Luis, siempre ha sido un reto para mí, una especie de duelo epistolar, irónico, intelectual…
      Pero, sin mirar el diccionario ni na´, yo diría que en este caso, lo que saco en limpio, es… :”Ajo y agua”. Eso sí, escrito muy finamente, pero… Ajo y agua.
      Jaja, mucho premio, muchos muñecos de ajedrez, pa ná´. Jaja.
      Un abrazo, mi querido y admirado D. LUIS.

  2. Mi querido D. Francisco: Un servidor también tenía abandonado este campo virtual al que no salía a pastar desde hacía tiempo. Ya sabe Vd, que me quedé en la época alfabética, y negado a pasar a la analógica, imagine los sufrimientos y los sofocos que me inundan cuando me pongo a dar el mínimo paseo por este pantanoso terreno de arenas tan movedizas, que uno hasta piensa que se va a quedar clavado en “el no sé como seguir”. En fin, cosas de la provecta edad.
    Los premios, ya sabes, tienen siempre un aspecto agridulce. Son auténticas armas de dos filos. Por un lado, está el momento dulce de ver como uno ha podido llegar a la cima de algo, pero tras ese efímero momento, sólo puede verse algo inequívoco, que es como desde la cima el menor traspiés puede hacerte caer hacia la sima. Pendiente el envidioso mundo de que tal cosa debe de presentarse para mayor tranquilidad del común de los mortales. Mala la envidia hispana. Que la elegancia, lo decía el autor de DE PROFUNDIS, el gran Oscar Wilde, está en pasar desapercibido. No lo olvide, nuestro querido, para los Aranda, vecino de los Arenales.
    Y un abrazo para la madre Coraje y el Séneca del barrio.

  3. Celos…enormes celos sentimos los que un buen día, allá por la noche de los tiempos, nos sentimos abandonados por la cotidiana compañía del ahora agasajado D. Francisco.
    Decidió cambiarnos, ponernos los cuernos, sustituirnos por peones a su diario servicio. Y entre ellos, pastoreándolos y “empoderado”, como dice la cursilería actual, vemos que no sólo ha encontrado la felicidad sino que encima se la reconocen y premian. Enhorabuena, esforzado hombre.
    Mientras, los demás, seguiremos intentando el que los demás no ronquen ni tengan apneas, aunque jamás nadie ni nos premie ni reconozca. Envidia cochina. Un abrazo para ti y los tuyos, peazo crak!!!

    1. Buenas noches mi admirado y querido D. Luis, es cierto que tengo algunas cuentas de correos abandonadas, craso error, porque de la misma manera que me escribe usted, me puede escribir alguna rubia despampanante, que, no es por desmerecer, pero, usted ya me entiende…

      La verdad es que fue un premio inesperado, muy especial para mi pues, conlleva el reconocimiento y el cariño de mi pueblo y, la verdad, me hubiera encantado que la familia Aranda me acompañara, pero… ¡Se mueven más que los precios! D. Pepe estaba de viaje… en fin, no pudo ser.

      De todas formas, el lugar que ocupa la familia Aranda en mi corazón no es recalificable, es más, de usted me acuerdo especialmente, por el acuífero que tengo en el oído, y la fe que tengo en que usted le encuentre una solución.

      Un gran abrazo.

      Paco.

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