LAS MUJERES

Cada día más presentes y resolutas, no dejan de sorprendernos. Han sido capaces de estar en silencio, salvo todas las excepciones famosas y conocidas, durante los cuarenta mil años del desarrollo de nuestra civilización, procurando calladamente el que la vida siguiera saliendo adelante, mientras veían a los varones matarse, hacer sus guerras, roturar campos o hacer sus gigantescas máquinas.

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A la memoria de Pepe Moreno Cortés.

Antonio Lara Pozuelo
Antonio Lara Pozuelo

A LA MEMORIA DE
PEPE MORENO CORTES

Aguarda un poco, hermano caminante,
y contempla esta lápida un momento:
Ella es sede, descanso y monumento
de un ser excepcional que, en un instante,

dolorido, rotundo, trepidante,
—como fustiga a la arboleda el viento—
la vida abandonó sin un lamento
y la muerte abrazó como a una amante.

Recuerda, peregrino, su mirada
y admirable sonrisa: fiel testigo
de un corazón sin par, firme y señero.

Llórale cuando acabes tu jornada
porque ha sido tu amable compañero
y fue, sencillamente, nuestro amigo.

RAMÓN MOLINA NAVARRETE. Encuentro Antiguos Alumnos SAFA, 2014

ENCUENTRO ANTIGUOS ALUMNOS SAFA, 2014

Ramón Molina Navarrete

RAMÓN MOLINA NAVARRETE
Salón de Actos, Safa
ÚBEDA, 10 de mayo de 2014

Nada más nacer y ya somos antiguos alumnos de la vida, pero al mismo tiempo somos maestros de nosotros mismos y estudiantes en la universidad del resto de los años que nos quedan por vivir.

Pero por encima de todo, somos aprendices de un oficio que se llama existir y en el que sólo nos gradúan en el instante de la muerte. Un oficio que por más que estudiemos, nos esforcemos, pasemos noches enteras en vela, mañanas de sacrificio y tardes de renuncias, jamás llegamos a aprender, porque son tantas las asignaturas que lo forman, tantos los exámenes, controles, pruebas, tantos los retrasos y tantos los altibajos…, que una y otra vez suspendemos, y una y otra vez hemos de repetir curso, cada año, cada mes, cada instante, cada siempre.

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ASAMBLEA GENERAL DE ANTIGUOS ALUMNOS DE TODOS LOS CENTROS DE LAS ESCUELAS PROFESIONALES DE LA SAGRADA FAMILIA. ÚBEDA, 11/05/2013.

Bernardo López Aparicio

Bernardo López Aparicio

Queridos antiguos alumnos de todos los centros, de todos los niveles y de todos los tiempos de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia.

Querida familia. Queridos compañeros. Queridos todos.

Gracias por invitarme a participar en esta vuestra magna primera asamblea.

No sé, si sabré expresar la emoción y la alegría que siento, ni las ideas que quisiera deciros en este maravilloso encuentro.

Desearía que mis palabras recogieran también los sentimientos y pensamientos de todos mis compañeros docentes y no docentes y que cualquiera de ellos, lo haría mejor que yo.

La providencia divina me dio a conocer esta gran obra de educación de amor, como dice José López Lizcano, antiguo alumno número uno de la SAFA. Fundación adelantada y destacada social y pedagógicamente.

Tuve la dicha, allá por el 51, de ser admitido por el Padre Villoslada- el fundador – para trabajar aquí en Úbeda.

Todos, personal docente y también no docente fuimos llamados a sembrar y sembramos (con aciertos unas veces, con errores y faltas otras, de lo que yo os pido comprensión y perdón).

Sembramos valores cristianos y humanos, ideales, actitudes, conocimientos, amor al trabajo bien hecho, espíritu de superación, de respeto, de compañerismo, etc, etc..

Y sembramos en la tierra más fértil. En vosotros, niños, adolescentes y jóvenes de Andalucía y de otros lugares, como aquellos primeros de Madrid.

Vosotros, antiguos alumnos, que necesitabais y teníais derecho a ser acogidos e impulsados en vuestro desarrollo físico, intelectual, práctico y espiritual.

Para ello, desarrollamos y potenciamos las aptitudes de cada uno de vosotros, impartimos primero una educación básica y después la especialidad profesional o de magisterio, que os permitiera poder abriros a caminos diferentes en la vida, llevando a la sociedad, como signo indeleble la bondad, como bien dice uno de vosotros.

¿Y qué pasó con aquella siembra?. He aquí la gran cosecha, los maravillosos frutos: vuestras vidas. Que he oído de vuestras palabras o leído y releído de vuestras reseñas, con admiración y emoción, como de mis hermanos pequeños, con inmensa alegría al contemplarlas.

Volasteis alto, más alto que yo, lo que me llena de gozo. Construisteis nidos hogar por toda España y algunos en el extranjero.

Aprovechasteis las oportunidades. Os realizasteis como personas en el trabajo, en la educación, en miles de actividades y profesiones, y siempre con gran espíritu de superación os perfeccionasteis y conseguisteis niveles educativos mayores y en el trabajo todos puestos de responsabilidad, no por enchufe, sino por lo bien hecho, por la calidad. Algunos creando su propia empresa desde la nada y con prestigio y éxito. Otros, autónomos de comercio, etc., etc..

Y como docentes, muchos como compañeros míos, mis amigos en la SAFA. Otros, en diversos centros pero siempre destacando por la calidad y acercamiento a sus alumnos.

Pero no sólo os veo en el trabajo bien hecho y en situación estable económica, también os admiro en lo cultural, en el cultivo de las humanidades, en lo social y en lo religioso.

A mi lado, en la VANGUARDIA OBRERA y en la cooperativa.

Disfruto leyendo los muchos libros de diversos temas publicados por algunos de vosotros y las bellísimas poesías de otros.

Alguno antiguo alumno de los primeros, dirigiendo un coro a su edad.

Os veo en campos de solidaridad, participando en asociaciones de diversa índole, en actividades de ocio, especialistas en arte marinero y en sociedades de los amantes de las setas, del golf, de deporte, etc.

En lo religioso, colaborando en parroquias y hermandades, especialmente en Cáritas. En grupos musicales, etc., etc..

Quiero agradecer al antiguo alumno Pepe Aranda, su página en internet donde me pone al día de todo lo vuestro: publicaciones, artículos, fotos, videos, etc.. y también a Pedro Mora por la Revista Amalgama.

He tenido la suerte de conocer y convivir con antiguos alumnos docentes y alumnos del principio de la SAFA, siendo mis amigos y también quiero recordar a todos aquellos que nos dejaron, religiosos y seglares.

La evidencia de qué clase de personas sois los antiguos alumnos, es vuestra capacidad para expresar gratitud y cariño a la SAFA.
Nosotros hicimos lo que debíamos.

Aquél que está agradecido por lo poco, disfruta mucho, como lo veo en vosotros.

En todos vuestros encuentros he visto: abrazos de cariño, añoranzas después de años mil, recuerdos de alegría y felicidad.

Pero no quiero terminar sin una dura consideración a la dirección general de la SAFA. Creo que la mayor riqueza que tienen nuestras escuelas profesionales de la Sagrada Familia, son sus antiguos alumnos – vosotros – vuestro cariño. Y no han sabido o no han querido tener un servicio permanente de relación con todos sus antiguos alumnos, facilitando la creación y mantenimiento de la Asociación de Antiguos Alumnos de cada uno de los 28 centros de Andalucía y la Confederación de todos, promoviendo contactos y comunicación vital y de ayuda mutua y de ejemplo para los nuevos alumnos.

Bien dice de este asunto el artículo del centro de Linares. Yo lo pedí y reclamé muchas veces a los rectores, pero de nada sirvió.

Por eso, mis piropos y agradecimiento a vosotros los antiguos alumnos, como promotores y colaboradores en las reuniones celebradas, que por cierto, de las que he disfrutado cuando me he enterado y he podido.

Y especialmente, el día de hoy
– PRIMERA REUNIÓN DE TODOS LOS ANTIGUOS ALUMNOS –
de todos los centros, de todos los niveles y de todos los tiempos.

Estas reuniones han costado miles de esfuerzos, voluntad, entusiasmo, dedicación, tiempo, costo, etc., superando enormes dificultades para localizaros y reencontraros después de tantos años y sin una buena base de datos y localizaciones.

Tenéis mi respeto, admiración y todo mi cariño.